Está claro que si no lo hubiera hecho la Biblia lo habría hecho cualquier otro pero, si algo bueno nos ha traído, ha sido la normalización a la hora de contar los años: a partir de un nacimiento. Desde entonces contamos los años posteriores en positivo y los anteriores en negativo, como si de una escala de celsius se tratara (podemos poner los grados en negativo o bien en positivo añadiendo la coletilla "bajo cero" -a.C. en el caso de los años-).
Pero encuentro una diferencia. En el caso de los grados existe el valor cero (0 grados, ni frío ni calor que se dice por ahí). En cambio, no existe el año cero; del año -1 pasamos directamente al año 1. No hay 0. Por lo tanto, al hablar de décadas, y según este sistema, la primera vendría desde el año 1 hasta el año 10 (sí, pueden contar, hay 10 años, una década), la segunda década sería desde el año 11 hasta el 20, y así sucesivamente.
Es por esta razón que en su día se dijo que el siglo XXI -y el nuevo milenio- entraba a partir del año 2001 y no del 2000, y es por esa misma razón por la que no podemos decir, ahora que finaliza el 2009, que cambiamos de década. Habrá que esperar todavía un año.